En esta visita descubrimos la cantidad de locales de noche que había, así que, posteriormente volvimos a cenar algunas noches.
En la avenida marítima se suceden playas magníficas como la de los Pocillos, Hoyas Hondas o Playa Blanca que llegan desde el mismísimo borde la pista de aterrizaje hasta Puerto Calero, donde amarran yates y veleros lujosísimos de muy distintas banderas y procedencia. Ante ese inmenso arenal puede encontrarse todo aquello que requiere un turista cuyo único deseo sea adueñarse de la mayor cantidad de sol, playa, diversión nocturna y pequeñas compras.
Más tarde fuimos a visitar el Monumento Natural de los Ajaches, un espacio protegido al que se accede por el torreón fortificado de Las Coloradas desde Playa Blanca.
Este espacio protegido cuenta con playas paradisíacas que se mantienen prácticamente en estado virgen: Afe, Caleta Larga, Coloradas, Mujeres, Puerto Muelas y Papagayo. Nosotros nos decidimos por ésta última para tomar un refresco en el chiringuito cercano y un baño en la playa, después de la comida pic-nic.
| ALOE: LA PLANTA BENDITA Las muchas virtudes del jugo que guardan las carnosas hojas del aloe son conocidas desde hace 2500 años. Tal vez más, porque el de mayor calidad es el que proviene de la isla de Socotora, al sur de la Península Arábiga, lugar donde tenía su feudo la reina de Saba. Nadie sabe aún si la belleza con que este personaje legendario conquistó al rey Salomón ra consecuencia directa de tratar su cuerpo con el mejor aloe, de comer los dátiles mñas deliciosos y perfumarse con la mirra más cautivadora, tres productos que su pueblo exportaba como si fueran joyas. Los árabes tenían al acíbar del aloe o al sabira como un regenerador hepático efectivo y magnífico purgante, y siglos después los europeos lo adoptador como licor estomacal añadiendo espíritu de vino, cálamo, vainilla, azafrán, azúcar y otras especies. Hace unos años se descubrió que el aloe que crece en las Islas Canarias, el Barbadenis o aloe Vera, resulta también prodigioso para hidratar y cuidar la piel cuando se aplica superficialmente. El aloe actúa como limpiador natural, alivia dolores en articulaciones y músculos, tien propiedades nutritivas y bactericidas destruyendo virus y hongos, ayuda a la cicatrización, deshace tejidos muertos y estimula la regeneración celular. y lo que es aún más sorprendente, se muestra tan inofensivo como el zumo de cualquier fruta tropical. |

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